ENTRENO PARA SER CAPAZ.Enseño a otros a hacer lo mismo.
Llevo prácticamente toda mi vida explorando de qué puede ser capaz un cuerpo. Hoy utilizo el entrenamiento para ayudar a otras personas a recuperar y desarrollar esa capacidad.
Del jardín de casa al box. De los patines a la barra. De competir a enseñar. Cada etapa me dejó una pieza de cómo entiendo hoy el entrenamiento. Elige por dónde quieres empezar:
Esto empezó mucho antes de que me dedicara a entrenar
No recuerdo una etapa de mi vida en la que moverme no formara parte de quién soy. De pequeño podía pasarme horas jugando en el jardín, subiendo a los árboles, corriendo, jugando al fútbol, al baloncesto o inventando cualquier actividad con primos y amigos.
No había planificación. Ni objetivos. Simplemente me gustaba moverme, aprender cosas y descubrir que podía hacer con mi cuerpo algo que antes no podía hacer. Mirándolo ahora, creo que la inquietud siempre ha sido la misma.
Descubrir de qué soy capaz.
Caer. Repetir. Aprender.
A los 13 años empecé a patinar. Durante varios años el aggressive roller se convirtió en una parte enorme de mi vida. Podía pasar horas intentando un truco. Caerme. Volver a intentarlo. Y repetir hasta que algo que parecía imposible empezaba a salir.
En aquel momento no sabía nada sobre entrenamiento. Solo había entendido una cosa:
El cuerpo aprende haciendo.
Fallar muchas veces no significaba necesariamente que algo fuese mal. Muchas veces significaba simplemente que estaba aprendiendo.
Descubrir que el cuerpo también se puede construir
Alrededor de los 16 años empecé a entrenar en gimnasio. Como casi todo el mundo al principio, sabía poco. Probaba. Observaba. Leía. Entrenaba. Me equivocaba. Y seguía.
Poco a poco empecé a interesarme especialmente por la fuerza. Hasta entonces había aprendido que podía enseñar a mi cuerpo nuevas habilidades. Ahora empezaba a descubrir que también podía cambiar lo que era capaz de producir y tolerar. Podía hacerme más fuerte.
El entrenamiento dejó de ser solo algo que hacía. Empezó a ser algo que quería comprender.
No quería ser bueno en una sola cosa
A los 21 años conocí CrossFit. No porque me obsesionara la halterofilia. Ni la gimnasia. Ni correr. Precisamente por lo contrario. Me gustaba tener que hacerlo todo. Ser fuerte. Tener resistencia. Aprender habilidades. Mover peso. Correr. Trepar. Y encontrar al día siguiente un problema completamente diferente que resolver.
Me atraía la idea de construir un cuerpo competente en muchas cosas.
Durante varios años entrené y competí con esa mentalidad. Participé en competiciones nacionales como Andalucía Challenger y en clasificatorios como French Throwdown, The Alpha Games y CrossFit Games Open.
CrossFit Games Open 2019 — 74º EspañaCrossFit Games Open 2020 — 134º España
Estoy orgulloso de aquellos resultados. Pero hoy me interesa mucho más todo lo que tuve que aprender para conseguirlos que el puesto que aparecía en la clasificación.
Una cosa es entrenar. Otra muy distinta es enseñar a entrenar.
Con los años dejé de preocuparme tanto por mejorar yo y empecé a prestar mucha más atención a lo que necesitaban las personas a las que entrenaba. Cada persona llegaba con una historia diferente. Dolor. Lesiones. Miedo. Falta de confianza. Años sin entrenar. Objetivos deportivos. O simplemente ganas de volver a sentirse fuerte.
Trabajar con perfiles tan distintos me obligó a hacerme preguntas diferentes. No solo: ¿cómo hago que alguien rinda más? También: ¿cómo hago que vuelva a confiar en lo que su cuerpo puede hacer?
Muchas veces el primer objetivo es recuperar opciones que perdiste.
A partir de los 30 volví a ser principiante
Después de muchos años entrenando y enseñando sentí que necesitaba volver a ponerme en situaciones donde no controlara todo. Empecé a profundizar en otras formas de desarrollar fuerza y movimiento y, paralelamente, en habilidades relacionadas con el entorno táctico, el manejo de armas, la supervivencia y la autosuficiencia.
De repente volvía a equivocarme. A escuchar. A practicar fundamentos. A aceptar que tenía muchísimo que aprender.
Volver a ser malo en algo me recordó lo importante que es seguir aprendiendo.
Durante años había entrenado principalmente con barras, gimnasia, ergómetros y estructuras propias del CrossFit y del entrenamiento de fuerza. Sigo utilizando todo eso.
Pero empecé a explorar otras herramientas y otras formas de moverme. Cargas incómodas. Rotaciones. Trabajo en distintos planos. Movimiento en el suelo. Herramientas que exigían resolver problemas diferentes.
No buscaba sustituir lo anterior. Buscaba ampliar posibilidades.
Dejé de centrarme en cuál era el mejor ejercicio. Empecé a preguntarme qué quería que mi cuerpo fuese capaz de hacer.
Sin etiquetas
No hay una herramienta mágica
Sigo levantando con barra. Sigo corriendo. Sigo utilizando kettlebells, sacos y otras herramientas. Sigo trabajando movilidad. Pero ya no necesito identificarme con ninguna de ellas.
Una kettlebell no es mejor que una barra. CrossFit o Hyrox no son la respuesta para todo. Y utilizar herramientas diferentes no convierte automáticamente un entrenamiento en mejor.
Las herramientas son solo herramientas.
Lo importante es saber qué capacidad quieres construir y utilizar lo que tenga sentido para conseguirla.
El presente
Hoy entreno para ser capaz
Con los años mi idea de estar en forma ha cambiado. No quiero ser únicamente fuerte. Ni tener únicamente resistencia. Ni moverme bien solo dentro de un gimnasio.
Quiero construir un cuerpo con recursos.
Fuerza
Producir fuerza y tolerar carga.
Movimiento
Conservar opciones y controlar mi cuerpo en posiciones diferentes.
Resistencia
Seguir funcionando cuando aparece la fatiga.
Habilidad
Continuar aprendiendo cosas nuevas.
Confianza
Saber lo que mi cuerpo puede hacer en lugar de vivir evitando movimientos.
Autonomía
Que mi capacidad física aumente las cosas que puedo hacer con mi vida.
No entreno porque crea que puedo estar preparado para absolutamente todo. Eso no existe. Entreno para tener más recursos cuando aparezca algo que no esperaba.
No entreno simplemente para estar en forma. Entreno para ser capaz.
Mi marco
Así entiendo hoy el entrenamiento
Después de años entrenando, compitiendo, enseñando y explorando disciplinas diferentes, necesitaba una forma sencilla de ordenar todo aquello. No para crear un método nuevo. Simplemente para entender qué estaba intentando construir.
No entreno para coleccionar ejercicios. Entreno para desarrollar capacidad.
Entreno para ser capaz
Una rueda, no una lista
Estas capacidades no existen de forma aislada. Cuando corres necesitas fuerza. Cuando levantas una carga necesitas movilidad y control. Cuando aparece fatiga necesitas seguir coordinando movimiento. Cuando una situación cambia necesitas adaptarte.
El cuerpo no funciona por compartimentos. Por eso tampoco me interesa entrenarlo como si lo hiciera.
No necesitas ser excelente en todo
La capacidad no consiste en perseguir el máximo rendimiento posible en cada cualidad. Una persona puede necesitar más fuerza. Otra más resistencia. Otra recuperar movilidad o confianza. Otra preparar demandas deportivas o profesionales muy concretas.
Entrenar consiste en entender qué necesitas ahora sin perder de vista el conjunto.
Exponer. Adaptar. Progresar.
El cuerpo cambia cuando le damos razones para cambiar. Carga. Movimiento. Fatiga. Velocidad. Posiciones. Incertidumbre. Siempre con una dosis que podamos asimilar.
La idea que une todo
Al final, todo esto tiene que servir para vivir
Cuanto más tiempo llevo entrenando, menos me interesa acumular capacidades simplemente por acumularlas.
Quiero ser fuerte porque ser fuerte me da opciones. Quiero poder moverme porque no quiero que mi cuerpo vaya reduciendo mi mundo con los años. Quiero aprender porque no quiero dejar de sentirme principiante. Quiero tener recursos porque no sé qué situaciones me va a poner delante la vida.
Y quiero que el entrenamiento ocupe un lugar importante en mi vida sin convertirse en el centro de ella.
Vivir con más libertad.
Necesitar poco. Ser capaz de mucho.
El ecosistema
Tres caminos. Una misma idea.
PRX COLLECTIVE
Recupera y desarrolla capacidad
Para personas que sienten que el dolor, las molestias, el miedo al movimiento o una etapa de inactividad han ido reduciendo las cosas que pueden hacer. El objetivo no es protegerte del movimiento. Es volver a construir progresivamente fuerza, confianza y capacidad.
Preparación física y desarrollo de capacidades orientadas a contextos donde tienes que moverte, cargar, decidir y rendir bajo demandas menos controladas.
Si mi forma de entender el entrenamiento encaja contigo, podemos trabajar juntos
No creo que todo el mundo necesite trabajar conmigo. Pero si quieres recuperar confianza en tu cuerpo, construir fuerza y capacidad o llevar tu preparación hacia otro nivel, puedes conocer las opciones disponibles.